Después de ser "salvado" por una familia, lo delvolvieron porque no les servía como juguete de su hijo, querían un perro para entretener a su pequeño y claro, Robin aterrado por lo mal que lo ha pasado durante el tiempo que ha estado abandonado, no tuvo tiempo en 24 horas que estuvo adoptado para adaptarse y jugar con los miembros de la familia.
Ahora sigue esperando alguien que no lo quiera como un juguete y tenga paciencia para ayudarle a entender que nadie va a hacerle daño nunca más.