PIRATA Y EL PEINE MÁGICO
Aquel día llegaron al refugio una pareja de gatitos hermanos: uno, piratilla desde que nació, ya había perdido un ojo en una de sus correrías; la otra, señorial y distinguida, era una princesa.
Este piratilla, sin embargo, era tímido y miedoso con los humanos, siempre estaba escondido y a la defensiva. Todo para él era peligro, su vida era peligrosa.
Pero hete aquí que un día, ¡bendito día!, descubrió un objeto que brillaba, un objeto fabuloso, maravilloso, mágico: ¡un peine!. Salió de su refugio y se acercó a aquel tesoro, lo miraba, lo olía, lo tocaba; mientras lo hacía, apareció una persona también mágica, cogió el peine maravilloso y se puso a peinar a Pirata. Desde ese momento nuestro Piri Pirata se dejó querer, tocar, tratar por las personas: el peine mágico lo unió a los seres humanos.
Desde luego nuestro Piri Pirata es un poco piratilla, bribón y pendenciero, pero tiene un corazón tierno y dulce, al que le encanta que lo acaricien y lo mimen.
Sí, solo tiene un ojo para mirarte, pero le sobra para mostrar todo el amor y fidelidad que lleva dentro para ti.
Sigue, Piri Pirata, dando emoción a nuestros días.
Pirata está resultando ser un gato muy cariñoso, se refriega con las personas y se deja tocar sin problemas, nada que ver con el gato arisco y asustado que conocíamos. Le falta un ojo, no sabemos debido a qué, no acaba de curarse porque necesita limpieza diaria, quieres ayudarle? contacta con nosotros.