Encontrado junto a dos hermanos y su madre- ya adoptados- en una cueva en el pantano. PENI y su hermano Pani son perros que tenían miedo a los humanos, ahora ya no, su socialización va muy bien, no muerden ni se muestran agresivos. Ahora ya sale a pasear con correa y es menos desconfiado que Pani.
Convive bien con otros perros no dominantes y gatos