Es un gatito que no ha tenido mucha suerte, se metió en un campo él solito, posiblemente se perdió y la mujer que vive allí, que es muy mayor, no lo quería, es más, amenazaba con tirarlo.
Ahora está esperando su oportunidad y que alguien lo quiera, se encuentra en una casa de acogida de una voluntaria que se apiadó de él, pero quiere que le salga algo pronto porque vivir en una jaula no es vida.