Es hijo de Monik, una perra abandonada, y hermano de Koke, Chico, Canela y Kats, se han criado en semilibertad. Negrito, junto con Chico, son los más tímidos de la mananda. Estuvo en una casa de acogida para solicializarse con humanos y con otros perros, desafortunadamente la persona que lo tenía en acogida tuvo que abandonar la casa y nos devolvió a Negrito.