Milka sobrevivía cerca de unos chalets, en una zona residencial próxima a Elche. Una socia de la Protectora fue llevándole comida y agua hasta que pudo entrar en una casa de acogida.
En cuanto llegó a la casa de acogida descubrieron a una perrita amigable, noble y muy juguetona. Le encanta jugar con otros perros, se divierte muchísimo corriendo, revolcándose por la tierra, le gustan mucho los mimos .
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