Lola ha pasado casi toda su vida atada a esa cadena que veis en la foto. Muchos la habreis visto en el parking que está junto a la Renfe. Por las pésimas condiciones en las que ha vivido, tiene problemas en sus patas traseras, poco a poco se va recuperando y cogiendo fuerzas.
Desde que está en su casa y dea acogida y tomando la medicación adecuada, Lola sabe lo que es ser feliz, correr, jugar, sentir el cariño de los humanos y otros perros, es una perra con bastante personalidad, pero a la vez muy cariñosa, le gusta estar cerca de la gente para que le den mimos y en cuanto le dices dos cositas se te sube a dos patas para llenarte de besos.
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