La encontró una compañera en medio de la Vía Parque el viernes por la noche, sentada en medio de la carretera, cansada y con mucha sed. Estaba llena de garrapatas y con la piel totalmente irritada a causa de las picaduras de las pulgas, tenía el pelo lleno de nudos y por eso el sábado la llevamos a una sesión de peluquería y desparasitación, ahora esta pelada y limpia.
Es super cariñosa, sumisa y simpática, es una auténtica monada, es muy buena con los demás perros, pero no muy bien con los niños.