Cuando vimos por primera vez a Dori se nos cayó el alma al suelo. Una señora nos llamó pidiendo ayuda para una perrita, no tendría aún un año de edad. Se encontraba al lado de un contenedor de basura, cuando llegamos vimos la imagen de una perra a la que se le caía la piel y el pelo cuando la tocabas, tendría unos 7 u 8 meses.
Tiene leishmania pero con el tratamiento está muy bien, ya sólo hay que hacerle algún recordatorio y analíticas para que no vuelva a recaer, pero su estado es estable y puede hacer vida normal, está lista para su adopción y tener una vida mejor.